sábado, 4 de febrero de 2017

Las ranas


Esta comedia se desarrolla de la siguiente manera: después de la muerte de Eurípides y Esquilo, Baco decide ir al Hades en busca del mejor escritor de tragedias al ver que nadie lograba alcanzar el tan prestigioso puesto que habían obtenido con sus obras.Así que en compañía de su servidor Jantias decide ir al templo de Heracles a pedirle un consejo a cerca del camino que deberá tomar para poder sobrevivir antes de llegar al Hades.
Baco elige como mejor opción el mismo camino que recorrió Heracles el cual consistía en atravesar una laguna inmensa en bote, en seguida a travesar un vasto Cenagal lleno de inmundicias que lo llevara hasta las bellas melodías de las flautas entonadas por los iniciado, y de las ranas- cisne, debido a ello se da el nombre a la obra.Emprende su viaje con Jantias, al llegar a la baraca que cruza la laguna infernal Caronte impide el abordamiento de Jantias a la nave por no haber sido participe de la batalla de Arguinusa, es decir no era un hombre libre. Jantias se ve obligado a darle la vuelta a esta a pie. Mientras cruzaba la laguna, Baco se ve fastidiado por las ranas y estas hacen caso omiso a sus peticiones.
Cuando se reencuentran en el otro lado continúan su camino, Baco temerosamente y Jantias como todo valeroso. Después de que Jantias haya visto el monstruo escuchan las bellas melodías de los Iniciados celebrados por su divina protectora.Baco decide consultar con ellos su ubicación y estos le recuerdan que está en la puerta de Hades, Éaco llega en ese instante reprochando al supuesto Heracles (Baco) el robo de su perro cerbero y el castigo que ha de merecer por esta falta.Tan pronto como Eaco termina de hablar Baco se desmaya y Jantias le socorre con una esponja en el corazón; al quedar como un cobarde reta a Jantias a hacer el papel de Heracles, cosa a la que Jantias no se rehúsa asumiendo valientemente el papel.



Después de que Jantias asumió el titulo llega una criada de Perséfone con noticias de que su ama la ha enviado por él. Para cruzar el umbral, ambos son sometidos a pruebas para verificar si son dioses o no. Ambos reciben azotes, ninguno de los dos se queja, pese a que sufren. Ingresan y precisamente cuando todo el infierno se halla conmovido por una terrible disputa entre Esquilo y Eurípides a causa de pretender éste ocupar el trono de la tragedia. Baco es elegido juez, y ambos rivales, en una larga escena, interesantísima desde el punto de vista de la crítica literaria, se echan en cara todos los vicios y defectos de sus obras. Cansado Esquilo de las sutilezas y argucias de su adversario, propone la prueba decisiva de pesar los versos de uno y otro en una balanza, y consigue un triunfo completo. Envista de lo cual, Baco se lo lleva a la Tierra, desentendiéndose del compromiso contraído con Eurípides; y Esquilo, al partir, entrega el cetro trágico a Sófocles, que ha presenciado la discusión con un silencio lleno de modestia.


Personajes:
Jantias
Dionisio
Heracles
Un muerto
Caronte
Coro de ranas
Coro de iniciados
Éaco
Criada de Perséfone
Criado de Plutón
Eurípides
Esquilo
Plutón

El objeto principal de Las ranas, como de la breve exposición de su argumento, es tratar humorísticamente el sistema dramático de Eurípides. Otra de las cosas que llaman la atención en Las ranas de Aristófanes es la burla que se hace de varias divinidades del Olimpo, y muy especialmente de Baco, cuya fiesta se solemnizaba con la representación de esta comedia. El dios tutelar del arte dramático aparece cobarde y fanfarrón, sujeto a las contingencias del más débil de los mortales; y su hermano, el esforzado Heracles, da muestras de aquella glotonería. A pesar de que el objeto de Aristófanes, bien claro está, como queda dicho, no es otro que satirizar a dioses y poetas, algunos han querido encontrar una intención política más profunda y trascendental en Las ranas, creyendo que su fin era censurar al gobierno ateniense porque habría demasiado la mano en la cuestión de admitir en su seno esclavos y extranjeros.
Si bien es cierto que el poeta toca repetidas veces este punto en su comedia, no lo es menos que lo hace sólo de pasada, sin manifestar que su intención principal sea ésa. Las ranas se representaron, según indican sus prologuistas griegos y se desprende de diferentes pasajes de la obra, el año406 antes de Jesucristo, correspondiente al vigésimosexto de la guerra. Agradó tanto a los espectadores, que, no contentos con darle la preferencia sobre otras dos de Platón y Frínico, le concedieron el honor raro y singular de pedir una segunda representación.
El uso del lenguaje en esta obra es coloquial en relación a la tragedia, la utilización de términos subidos de tono o anatómicos ayudaban a generar la hilaridad en la obra. El estudio de esta obra es importante, porque nos muestra una etapa de transición en la cultura. El punto cumbre de estas representaciones se da cuando los seres humanos y los dioses se dejan de tomar tan en serio a sí mismos, lo cual les permite aprender de sus errores y así adaptarlos a sus situaciones vitales, de la misma forma deberíamos actuar en la actualidad al momento de tomar decisiones no solo a nivel social, sino a nivel personal.

Material de apoyo 

https://www.youtube.com/watch?v=I-B66BC9N7E

Las coéforas


Esta obra, pertenece a Esquilo (525- 456 a. c), forma parte de La Orestiada (458 a. c). Las coéforas representa la historia de una venganza. Orestes con el apoyo de su hermana Electra tras el asesinato de su padre Agamenón a manos de Clitemnestra y de su amante Egisto debe cobrar venganza. En esta tragedia, ¨la sangre llama a la sangre¨ el conflicto planteado es  la dicotomía existente entre los imperativos divinos y la voluntad humana. Orestes al asesinar a su madre se da cuenta de sus actos, y si bien no se arrepiente de lo acometido, sí se atormenta así mismo y las erinias lo persiguen.
 Los problemas secundarios en la obra vendrían siendo consecuencia de que cada uno de los personajes busca generar justicia o vengarse por su propia mano, es decir, no esperan a que la justicia real haga aparición, sino que lo toman de manera personal y ven la necesidad de vengarse por ellos mismos. Por ejemplo, debido a que Agamenón mato a una de sus hijas, su esposa Clitemnestra se enfureció y decidió vengar la muerte de su propia hija, por lo que mientras Agamenón se había ido a luchar contra los troyanos, Clitemnestra le fue infiel con Egisto, y junto con el planeo la muerte de Agamenón.
Se nos narra el encuentro entre los dos hijos de Agamenón y Clitemnestra, Electra y Orestes, y su venganza por la muerte del padre. La segunda tragedia de la trilogía toma el nombre del coro, constituido por las portadoras de libaciones, esto es, las -coéforas-, esclavas de la casa del rey, que acompañan a Electra con libaciones a la tumba de Agamenón. En el palacio de Argos, Clitemnestra, que ahora comparte el trono y la cama con su amante Egisto, se despierta de una pesadilla: sueña que dio a luz a una serpiente y que esta serpiente ahora se alimenta de su pecho, del que saca sangre en lugar de leche. Este es un sueño profético. Pues a quien ella amamantó es quién le causará la muerte.

Electra llega a la tumba de su padre y allí encuentra a un hombre que acaba deponer un rizo de su pelo sobre la piedra. Electra expresa un rencor y un odio terrible contra su madre Clitemnestra, que mató a su padre y vive con su amante Egisto. El quiebre del equilibrio se inicia con los factores del linaje, la familia, el hogar, expresado en la lamentación y llanto iniciales del Coro de esclavas: “La alma tierra sorbe la sangre que vertió el crimen; pero allí queda seca clamando venganza”. Se violentó el orden familiar al atentar Clitemestra contra Agamemnón, eligiendo su propio beneficio al unirse con su amante; y destruyó el hogar al negar a los hijos el lugar que les correspondía.


Se ha producido el caos y, con él, los males múltiples: los hijos expulsados del hogar paterno, el terror, hiela el alma de las esclavas, la tierra ensangrentada pide venganza, el odio ha envenenado el corazón de los hijos y de cuantos amaron a Agamemnón. Lo anterior reclama justicia que es el anhelo de restauración del equilibrio. El mal requiere ser purificado con el castigo; sin embargo esta justicia debía venir de los dioses y no infringida por el ser humano, quien de forma arbitraria hace recaer sobre sus hombres el hacer justicia. Esta justa venganza a nivel de estirpe contribuye a provocar el caos, porque debe ser ejecutada por un miembro de la familia contra un pariente directo: “Unos contra otros los Atrida son los que encienden estas sangrientas discordias”. De este modo, la justicia familiar invierte su sentido al transgredir los lazos consanguíneos; y Orestes se hará merecedor de las maldiciones de la madre. La madre le suplica por su vida, pero Orestes esta consumado por el sentimiento de venganza. No se muestra piadoso o compasivo, se deshumaniza pese a que en apariencia él tiene motivos para ejecutar su venganza.

Las pasiones humanas aquí son las que priman, las conjeturas y las elipsis son las que dan colaboran en el dramatismo de la tragedia. Si bien la decisión de venganza se da de forma individual, todas son motivadas por acciones de un tercero que, lastimosamente, jamás son reveladas de forma clara, sino que se erigen ante dudas, supuestos, vacíos por parte de la historia misma. El honor cobra un papel importante, todos creen que sus acciones son justificadas pues su honor ha sido mancillado de alguna u otra forma. Todos estos personajes caen en hybris. Némesis en este caso se convierte en el elemento cíclico, es el efecto de la hybris, la misma que rota de un personaje a otro.
Los personajes de esta obra son:

Coro: esclavas troyanas
Orestes: hijo de Agamenón, asesino de Clitemnestra
Electra: hermana de Orestes, e hija también de Agamenón y Clitemnestra
Clitemnestra: reina de Argos
Pílades: amigo de Orestes
Nodriza: nativa de Cilicia y llamada por ello Cilisa.
Egisto: amante de Clitemnestra; primo de Agamenón, tío de Orestes y Electra, y, posteriormente, también padrastro
Servidores

Esta obra innova la tragedia al convertir al público en parte activa de la misma. El público ya no es visto como mero contemplador capaz de tomar sus propias decisiones sobre lo que se les plantea. El público adopta un nuevo rol, un rol de acompañamiento. La incertidumbre brindada se advierte en todo lo que se dice al momento de probar un aspecto en particular, anunciando una verdad general. Una verdad que atañe a la colectividad, pero es resulta o afrontada de forma diferente por cada uno de los espectadores. El poder de decisión así se extiende desde el teatro (la ficción) hacia la realidad. Ese es, a mi parecer, el poder mayor que ostentó la tragedia. El otro se convierte en él mismo. Todos nos preparamos así en el espejo de nuestro congéneres.

Material de apoyo:

https://www.youtube.com/watch?v=rdk_tfGKY90

El mito de Electra





Electra era hija del rey Agamenón de Micenas y de su esposa Clitemnestra, y hermana de Ingenia, Crisotemis y Orestes. Su nombre significa «ámbar» en griego, o «chispa», pues la electricidad estática se consigue frotando el ámbar.Agamenón fue asesinado por su esposa y Egisto, su amante, después de regresar de Troya. Los asesinos también quisieron acabar con el joven heredero Orestes, pero Electra le facilitó la huida a Focis, aunque según otra versión Orestes ya había huido a Focis antes del asesinato de su padre. Lo envío a que el rey Estrofio, hasta que tuviera la edad suficiente para reclamar el trono y ejecutar su venganza.  Esta venganza también sirve de arenga para Telémaco en La Odisea.
Este acto se motiva por el asesinato de su padre, debido a que él (en apariencia ) había sacrificado a Ifigenia. Ella, se supone, fue sacrificada a cambio de protección en su camino hacia Troya.
Electra permaneció en Micenas y cuando Orestes regresó con su primo y amigo Pilades, le aconsejó vengarse de su madre y Egisto mientras visitaban la tumba de su padre. Electra presenció el acto de venganza final. Orestes cobra venganza fingiendo su muerte, logra así entrar al palacio de su padre sin levantar sospechas; sin embargo el hecho de asesinar a su madre lo empuja hacia la locura y el exilio.  Al ser atormentado por las furias se refugia en e templo del oráculo de Delfos. Tiempo después Electra contrae matrimonio con Pílades, amigo de Orestes.
Desde mi opinón, este mito es uno de los ejes transversales de la tragedia griega. Esquilo retrata en Las Coéforas como los hermanos se reencuentran, la sutileza impera en todo momento. El acto de venganza, si bien termina en lamentos para Orestes, él en su ingenuidad, considera que así devolverá el equilibrio a su situación. Esta tragedia se caracteriza por la inclusión del público a la obra, en términos más contemporáneos, el coro, en este caso las coéforas, cumplen el papel de un narrador editorial.  El carácter estético valorativo de esta obra, en palabras de Navokov, es profético y encantador. Pues engloba una verdad universal basada en una particularidad.  Electra de esta forma no se nos presenta como una mujer sufrida, sino más bien de armas tomar, que si bien por su lugar social no pudo tomar acción por sí misma, es la responsable de proteger, alentar y permanecer a lado de su hermano. Es el motor vital de Las Coéforas.

La historia de Electra ha inspirado a muchos dramaturgos griegos como Sófocles (496-406 a.C), que escribió la tragedia Electra, y Eurípides (480-406 a.C). En la obra de Eurípides, Electra se casa con un granjero con el que no puede tener hijos debido a sus distintos orígenes. Juntos planean matar al asesino de su padre. Tras el regreso de Orestes desde Focis, el plan de Electra es matar a Egisto en una granja cercana, y a Clitemnestra en su casa. Tras haberse vengado, Electra tiene remordimientos, mientras que Orestes -no tan culpable como ella- es perseguido por las Erinias, las diosas de la venganza. La Orestiada, una dramática trilogía de Esquilo (525-426 a.C), narra todo el ciclo de asesinatos y venganzas en el seno de la familia de Agamenón hasta el juicio de Orestes en Atenas .Esto se desarrolla con mayor detalle en Las Coeforas, segundo libro e la trilogía de Esquilo.
La historia de Electra también inspiró la obra de Eugene O’Neil titulada La mañana se hace Electra, de 1930, como ilustración de la complejidad de la vida en familia en Estados Unidos. Esta obra fue tiempo después adaptada al cine. Queda claro pues, el carácter trascendental de esta obra al funcionar como hipotexto de muchas otras, no solo encasilladas en e ámbito de las letras.





Material de apoyo:
https://www.youtube.com/watch?v=Seisrx-L02A
https://www.youtube.com/watch?v=21BSA1pOfjI

El pólemos en La Ilíada

Pero cuando veo cuán pocas son las gentes que leen la Ilíada de Homero, me resigno más fácilmente a no ser leída
Marguerite Yourcenar

            ¿Qué se puede esperar de un mundo en el cual el pólemos se desarrolla de una forma desleal, en donde la areté ya no importa, donde el respeto hacia los huéspedes no existe? La gloria ya no significa mucho en estos tiempos, sustentamos nuestra vida actual en base a una superestructura en la cual aceptamos ser alienados. El ser ya no vive la ilusión de  individualidad (paradójicamente) dentro de una colectividad. Baricco muestra la profunda nostalgia que él siente y deja clara su postura “Gozar de la narración de la guerra es mejor que hacer la guerra”. Él está consciente de que, actualmente, el interés contemplativo/ apreciativo de esta obra ha decaído, el interés, en apariencia, ha mermado; sin embargo Baricco cree en el valor de La Ilíada al igual que Yourcenar. Ambos tienen consciencia de que La Ilíada no es un libro más dentro de la historia. Es la luz que entra por la mañana y nos deja contemplar las partículas que divagan en el aire. Su presencia nos puede resultar, ha momentos, desapercibida, empero es el hipotexto de miles de obras, es la base del constructo humano.

            El pólemos dentro de La Ilíada junto al motivo del héroe es fácil de asociar, mas no tan sencillo de entender debido a nuestro contexto. En Grecia los conceptos de belleza, obediencia, elección, familiaridad, amistad, amor, imperaban en la instrucción de las personas que eran ciudadanos. Actualmente su conocimiento no es imperativo en las escuelas o universidades, aunque debería; sin embargo todos conocemos lo que es la guerra, y el héroe ha llegado a ser asociado a un ser normal que se diferencia de los demás por su valor (omitiendo a los antihéroes que pese a todo poseen otra clase de fuerza). Simone Weil propone como tema central de La Ilíada, la fuerza. Todos sus personajes se ven sometidos a la misma, en un punto están en la cumbre y al otro están en el suelo, para ejemplificar esta alternancia Weil utiliza la imagen de una balanza. Esta balanza se inclina dependiendo de la fuerza de sus propias acciones. Weil hace la relación del cuerpo del hombre como una “cosa con alma”, esta cosificación se da por la fuerza misma, incluso Aquiles se ve sometido por esta fuerza, pero en su categoría de héroe su alma no habita solo una cosa, sino un cuerpo que, a momentos, se ve doblegado por la fuerza cosificadora.

            Homero exime al héroe de esta balanza propuesta por Weil, pero tampoco lo abandona en la cosificación. En Aquiles su areté es la que mantiene a su alma dentro de su cuerpo. En este punto podemos ver la humanización que le da Homero a Aquiles, que a pesar de estar en cólera, depone su orgullo a petición de Patroclo, se muestra bondadoso con Príamo y le devuelve el cadáver de su hijo. Aquiles así equilibra la fuerza utilizando la “fuerza que no mata” propuesta por Weil, cabe recalcar que no todos corren con la misma suerte dentro de la obra. Los sirvientes son cosas y la “fuerza que mata” está sobre ellos, solo se humanizan a través del amor que sienten hacia sus amas, al momento en que ellos mueren sufren por el amor que sienten y porque socialmente han muerto junto con su amo.

            En el texto Communication without words de Elizabeth Minchin, traslada la fuerza propuesta por Weil a la palabra misma “the Word as a battlefield”. Para Minchin la comunicación dentro de la obra también tiene lugar en la ausencia de palabras. Algunos silencios aportan al carácter del héroe como Aquiles o Héctor, sus silencios revelan disciplina. Para Jean Pierre Vernant esta fuerza, este carácter y disciplina que caracterizaban a los héroes de La Ilíada llegaba a su punto máximo a través del Kalós thánatos o muerte bella. Esta muerte enaltecía al héroe muerto en batalla. El morir viejo era una desvalorización del ser, no lograba inmortalizarse en la memoria.


            La memoria es otro campo de batalla. Jean Pierre Vernant dice “la única muerte es el olvido”, si tomamos como cierta esta premisa, los héroes son héroes per se, gracias al otro. La fuerza que no mata, propuesta por Weil, impresiona al otro por las hazañas realizadas por el héroe, por su muerte en batalla, por su Pánta Kalá. Tomando en cuenta estos detalles podemos entender por qué para Baricco es tan importante concentrarse más en el acto de gozar esta narración bélica, que si bien es cruenta, es justa. Este sentido de justicia, igualdad y respeto es el que hemos perdido actualmente.

            Ya no se busca la belleza dentro de la adversidad. La guerra ha devenido en un acto meramente mecánico, mientras más se humille al otro, la posición del enemigo aumenta; sin embargo por esto es que la humanidad ha perdido la visión de hacia dónde quiere llegar. La muerte solo por la muerte carece de significado, la muerte con dignidad se ha quedado en la narrativa, como un acto hermoso casi idílico. Supongamos que no respetamos la memoria, supongamos que ya no existe areté la cual respetar, supongamos que ya no existen héroes que permanezcan vivos gracias a la memoria. No hay que suponer tanto para darnos cuenta de la desmoralización e inconsistencia espiritual. El campo de batalla ya no posee belleza, nos hemos encargado de anular a todo atisbo de grandeza en la individualidad. Ahora todos morimos en la colectividad, en el pólemos al cual todo ser humano debería adscribirse.

 Material de Apoyo:
https://www.youtube.com/watch?v=k4tSs7S8sUg
https://www.youtube.com/watch?v=bQ1mgeQhGMk
https://www.youtube.com/watch?v=ue7FC0DygPM
Bibliografía:
 A, Baricco.(2005).Recuperando La Ilíada.Extraído de la revista:De libros, libreros y librómanos
E, Minchin.(2008). Communication without words. Australia. The Australian National University
S,Weil. La Ilíada, o el poema de la fuerza. Extraído de: http://hjg.com.ar/txt/sweil/sw_iliada.html



La Odisea y las variaciones de la fortuna


La Odisea- dividida en tres partes- nos muestra un sin número de relaciones, en apariencia, afectuosas; sin embargo su trasfondo posee una connotación social. Todorov  llama a los acontecimientos “perversidades”, no en un mero afán de oscurecer los periplos de Odiseo, sino en un intento de ubicar a todos los acontecimientos dentro de un sistema dual. La jerarquización y la idea de un tiempo cuasi circular en la vida de cada personaje. La circularidad se ve influenciada en el aspecto de que si bien por momentos Odisea puede estar disfrutando de un buen momento, al siguiente puede estar sufriendo, pero de la misma manera con Eumeo, el porquero, y Euriclea. Esto muestra la humanidad de todos los personajes, situando la línea de diferenciación entre dioses y humanos.
            Graciela de Fasano afirma que el poema realiza una “representación” de las fronteras sociales y no su mera “reproducción”, enfocándose, claro está, en la parte de los humanos. La representación que se nos da es la de un mundo que si bien en apariencia es desigual, pues los dioses influyen a su antojo, la eimarneme  funciona como un destino no solo individual sino un destino colectivo a los hombres.  Los hombres así, todos, se adscriben a un sistema jerárquico superior al imaginado. Se genera una contraposición entre la idea de horizontalidad en la relaciones Laertes, Odiseo, Telémaco (esta relación es entre pares, todos pertenecen al mismo sector de la comunidad) y la dualidad entre el plano social y el interpersonal se matiza, si es que no se confunde, en ciertas “perversidades” en la obra.
            El conflicto social de La Odisea afecta a la estructura base, determinada para la sociedad de la época. La base de este conflicto se procura entre Odiseo y los pretendientes. Los pretendientes poseen varias connotaciones. La primera se relaciona con el reconocimiento de los valores sociales vigentes- pueden ejercer poder sobre los bienes de Odiseo durante su ausencia y es correcto que deseen casarse con la viuda- así se mantiene un equilibrio entre lo perdido y quien lo perdió. Es una forma de ajuste social. Aquí es donde se genera la dualidad entre el orden social y el interpersonal, usando a Ítaca como un móvil en el cual se generan estos desplazamientos sociales. La memoria genera dentro de algunos de los criados de Odiseo que no lo olviden y hagan respetar su legado, al igual que su hijo, por ende estos personajes no se contentan con las acciones de los pretendientes, que si bien son validadas de forma social, en la época, no son validadas de forma intrapersonal. Esto ocurre en el plano horizontal, entre iguales y no verticalmente (jerárquicamente). Odiseo rompe esta jerarquización al presentarse como un mendigo ante Eumeo, Atenea lo rebaja en apariencia para encubrirlo, cuando en realidad los valores que cohesionan la situación- humana- son: el honor y la hospitalidad.
            Eumeo, descendiente de una familia con linaje, quien terminó como porquerizo, limita, en apariencia, la reciprocidad entre iguales. Empero Odiseo, portador de un gran linaje es transformado en mendigo, igualado en apariencia social a Eumeo. Así el círculo social preestablecido se rompe e incluso la imagen de Odiseo es desmitificada y humanizada. Atenea juega un papel importante al igual que la memoria, pues recordar es reconocer, asimilar formas preestablecidas que se limitan a lo meramente sensorial. Odiseo rompe con esto y crea una otredad, Odiseo es esposo de Penélope, poseedor de un gran linaje y a su vez un mendigo el cual depende de Eumeo para lograr su fin –regresar a casa y matar a los pretendientes-.
            Odiseo pretende realizar aquello gracias a los valores cooperativos, estos valores se ven amenazados por las acciones o “perversidades” de los pretendientes, quienes generan el conflicto; sin embargo los valores que los pretendientes usan son, en apariencia, los de Odiseo, más no los de Odiseo convertido en mendigo.  Erich Auerbach dice “el estilo actúa con mucha fuerza sobre el lector, pero en forma descompuesta. Actúa tan descompuestamente como la realidad que representa”, esta descomposición de la que habla se debe a la jerarquización con la cual se trata de explicar, a través de los narradores, la historia. No por no poseer concordancias sino más bien por el espacio deformado del ambiente humano si se usa esta relación, también se puede comprender el término usado por Todorov- perversidades- para referirse a ciertas acciones dentro de la historia. Odiseo transformado en mendigo así vendría a ser una suerte de espejo deformado de la propia realidad la cual intentaba ser representada, de forma maquillada, siguiendo un orden, el cual se sabía vertical, pero se comprendía de forma horizontal.
            En ningún momento se trata de presentar una “nueva clase social” interesada en alguna clase de subversión política, simplemente se muestra a unos personajes que intentan adherirse al sistema, acatando las costumbres y respetando los valor; sin embargo se nos presenta unos personajes que intentan en realidad respetar los valores y no dejarse pervertir por los nuevos valores u olvidos de sus contemporáneos. Así sucede entre los sirvientes de Odiseo. En La vida cotidiana en los tiempos de Homero, se nos habla de una confusión entre las cosas y las acciones de las divinidades, se nos dice que “los hombres de la edad homérica viven, al menos por el pensamiento, en estrecha y constante intimidad con el mundo divino o casi divino”. Si seguimos aquel lineamiento, encontramos una falta proveniente de los dioses la cual se representaba en la decadencia y sistema social jerarquizado, más los personajes de la Odisea pese a seguir los lineamientos sociales de forma aparente, en realidad buscaban un volver a lo que realmente los hermanaba, a un sistema de valores, originario y no corrompido.
            Desde mi perspectiva el estudio no solo literario sino moral y social de esta obra aporta al entendimiento de una civilización, nuestro propio entendimiento como seres humanos y el papel que poseemos con nuestros congéneres. Nuestra relación social debería ser de forma horizontal más no vertical; sin embargo caemos en el deber ser sobre el ser, tal como nos lo plantea Platón, pero no podemos olvidar que así como en apariencia esta realidad parece irreconciliable, Odisea en su grandeza fue transformado en mendigo para poder , no solo protegerse, sino también hermanarse, no solo con sus criados, sino con la verdad que sutilmente siempre se ve empañada por un sistema social decadente al igual que sus valores deformados.

Material de apoyo:
https://www.youtube.com/watch?v=m6mJ9LssbsU
https://www.youtube.com/watch?v=IVXoIhk2frA
https://www.youtube.com/watch?v=iMzqzDvrpwQ

Bibliografía:
E, Mireaux.(1962). La vida cotidiana en los tiempos de Homero. Buenos Aires, Argentina. Liberia Hachette S.A.
G, de Fasano. (2004). Odisea: Discurso y Narrativa. Revista Synthesis N1. http://hdl.handle.net/10915/8694